¿Qué es la liquidación de bienes gananciales?

La liquidación de bienes gananciales es el proceso mediante el cual se divide y distribuye equitativamente el patrimonio acumulado durante el matrimonio bajo el régimen de bienes gananciales en caso de separación, divorcio o fallecimiento de uno de los cónyuges.

Bajo este régimen, los bienes adquiridos durante el matrimonio se consideran propiedad común de ambos cónyuges, a menos que se pruebe lo contrario.

La liquidación de bienes gananciales implica determinar qué bienes y deudas pertenecen a la comunidad conyugal, calcular el valor de estos activos y pasivos, y luego repartirlos entre los cónyuges de manera justa y equitativa, de acuerdo con la legislación vigente y las circunstancias específicas del caso. Este proceso puede ser llevado a cabo de común acuerdo entre los cónyuges o mediante intervención judicial en caso de desacuerdo.

Proceso de liquidación de bienes gananciales

El procedimiento judicial se hará al mismo tiempo que la demanda de divorcio o posteriormente mediante una nueva demanda. 

El primer paso de este proceso judicial será realizar el inventario de los bienes. Se fijará una fecha para que comparezcan los dos cónyuges ante el Secretario Judicial para la formación de inventario. Si uno de los cónyuges no comparece se entiende que está de acuerdo con el inventario. Si no hubiera acuerdo, será el juez el que decida. 

 Concluido el inventario, sea con acuerdo de los cónyuges o por resolución del juez y una vez que sea firme la disolución del régimen económico del matrimonio, se presentará una propuesta de liquidación. 

Reparto de bienes gananciales

Admitida la solicitud de liquidación los cónyuges deberán comparecer de nuevo ante el Secretario Judicial para llegar a un acuerdo sobre el reparto. Si no se llega a un acuerdo, se procederá a nombrar un contador, que en un plazo de 2 meses presentará un escrito con el reparto de los bienes. 

Los cónyuges pueden oponerse en un plazo de 10 días. Si se oponen serán citados para una comparecencia, y si tampoco se llega a un acuerdo se continuará el procedimiento, siendo necesaria la celebración de juicio después del cual el juez dictará sentencia. 

¿Qué ocurre si hay separación de bienes?

Cuando un divorcio ocurre bajo el régimen de separación de bienes, cada cónyuge mantiene la propiedad exclusiva de los bienes y las deudas que haya adquirido durante el matrimonio. En este caso, no se requiere una liquidación de bienes gananciales, ya que no hay un patrimonio común acumulado durante el matrimonio.

Durante el proceso de divorcio, los cónyuges deberán llegar a un acuerdo sobre la división de los bienes y las deudas que les corresponden individualmente. Esto puede implicar repartir los activos y pasivos adquiridos durante el matrimonio de manera equitativa, o según lo establezca un acuerdo prenupcial o la legislación aplicable en la jurisdicción correspondiente.

Si los cónyuges no pueden llegar a un acuerdo, un tribunal puede intervenir para resolver la división de los bienes y las deudas de acuerdo con las leyes de divorcio y propiedad aplicables. En tales casos, se tomarán en consideración factores como la contribución financiera de cada cónyuge al matrimonio, la duración del matrimonio y las necesidades económicas de cada parte.

En A2 Arnau Abogados, especializados en asuntos familiares relacionados con separaciones y divorcios, atendemos a clientes que suelen plantearnos las mismas inquietudes y preguntas sobre estos procesos. Nuestro objetivo es brindarles claridad en cuanto a los conceptos involucrados, para que puedan enfocarse únicamente en resolver su situación particular.